A veces dudo de la naturaleza de las coincidencias. A veces parece que una vez que pienso en algo, de repente, sin más, sucede.
(Conciencia: conscientia -conocimiento compartido)
Es la historia de un hombre de las nieves que parece dormir profundamente.
Pero no duerme precisamente. El hombre de las nieves está viendo el mundo en su mente. Pero no lo entiende. No entiende quién dijo qué.
El hombre de las nieves, desde su caverna de hielo subterránea, desde su impenetrable letargo, sueña. Sueña pasado, presente y futuro; sueña algo más grande: sueña conciencia. Respira hondo, la sangre se le entibia, deja que cada gota de lluvia se explique por sí misma.
El hombre de las nieves entiende a medias el poder de lo que ve: una red. Una malla extensa e interconectada de puntos de luz. Palpitando, oscilando apenas, repeliéndose y atrayéndose un poco. ¿Dónde está él exactamente en esa red?, ¿es aquél punto…o quizá este más inmediato?. El hombre de las nieves puede ser cualquier punto (bueno, casi cualquier punto, porque por algo no soy yo quien está soñando con la red).
Pero no duerme precisamente. El hombre de las nieves está viendo el mundo en su mente. Pero no lo entiende. No entiende quién dijo qué.
El hombre de las nieves, desde su caverna de hielo subterránea, desde su impenetrable letargo, sueña. Sueña pasado, presente y futuro; sueña algo más grande: sueña conciencia. Respira hondo, la sangre se le entibia, deja que cada gota de lluvia se explique por sí misma.
El hombre de las nieves entiende a medias el poder de lo que ve: una red. Una malla extensa e interconectada de puntos de luz. Palpitando, oscilando apenas, repeliéndose y atrayéndose un poco. ¿Dónde está él exactamente en esa red?, ¿es aquél punto…o quizá este más inmediato?. El hombre de las nieves puede ser cualquier punto (bueno, casi cualquier punto, porque por algo no soy yo quien está soñando con la red).
(Memoria: memorae - amanecer en la mente.)
Entonces sonrío y pienso ‘lo tengo’. La tengo. Tengo la manera de salir de acá. Y entendamos por “acá” no este gris agujero de cemento, sino el de la carne, el que me llevó hasta ahí.
Mañana voy a llamarla y le voy a decir que me venga a visitar. Se va a sentar en un cuarto muy vacío y muy impersonal, y le diré que entendí lo que tenía que hacer. Me va a mirar escéptica, como diciendo “qué privilegio peligroso tiene, cómo lo malgasta, mirá nada más dónde está”. Yo podía saber lo que pensaba, ella, sin darse cuenta, tenía la mente abierta para mi. Creo que no la convenzo. No importa. Le digo que entendí todo y le hablaré de los puntos de luz. Y no es solamente porque quiera irme, es que de pronto lo veo todo tan claro. (Cuatro años más tarde, casi cinco, 01:48am, recuerdo mi primer mail ‘constelación en penumbra’ y me doy cuenta que todo ha albergado siempre algún sentido).
Mañana voy a llamarla y le voy a decir que me venga a visitar. Se va a sentar en un cuarto muy vacío y muy impersonal, y le diré que entendí lo que tenía que hacer. Me va a mirar escéptica, como diciendo “qué privilegio peligroso tiene, cómo lo malgasta, mirá nada más dónde está”. Yo podía saber lo que pensaba, ella, sin darse cuenta, tenía la mente abierta para mi. Creo que no la convenzo. No importa. Le digo que entendí todo y le hablaré de los puntos de luz. Y no es solamente porque quiera irme, es que de pronto lo veo todo tan claro. (Cuatro años más tarde, casi cinco, 01:48am, recuerdo mi primer mail ‘constelación en penumbra’ y me doy cuenta que todo ha albergado siempre algún sentido).
Será una gran mentira. Saldré de allí y seguiré siendo la misma que una semana antes. Pero ahora tengo una pista. Una pista que dejaré ir.
Me distraigo con banalidades unos cuantos meses (años) más.
¿Por qué le decimos ‘banalidades’ a todo lo que no venga con una tajada de obvio porvenir en el bolsillo?.
¿Por qué le decimos ‘banalidades’ a todo lo que no venga con una tajada de obvio porvenir en el bolsillo?.
Un día menos en el planeta Tierra.
¿Cómo era eso del accidente a punto de ocurrir?.

¿Dónde está tu accidente a punto de ocurrir?.
ResponderEliminar...del otro lado del charco